Tortuga mora (Testudo graeca): Ejemplares silvestres en el medio natural, y copulando.

Especie: Tortuga mora (Esp.), greek tortoise (Eng.), Testudo graeca.

Filo: Chordata. Clase: Sauropsida.

Orden: Testudines. Familia: Testudinidae

Grupo: Tortugas, tortugas terrestres.

Situación: 23 y 24 de agosto de 2014, bosque de Babadag y Parque Nacional Muntii Macinului, Rumanía.

La tortuga mora es la única especie del género Testudo que se distribuye por tres continentes: Europa, África y Asia. En el norte de África es donde se encuentran las principales poblaciones que se distribuye por Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. En Europa está presente en Italia, Grecia oriental, España, Turquía, algunas islas del Mediterráneo y en la costa búlgara y rumana del Mar Negro. En España se distinguen tres poblaciones: Doñana (Huelva), la isla de Mallorca, y en el sueste de la península Ibérica, en Almería y Murcia. Y aunque yo soy de este último lugar, nunca he visto ejemplares silvestres en el medio natural, así que fue una gran sorpresa el encuentro con esta especies en Rumanía y, más aún, copulando (Parque Nacional Muntii Macinului).

Tiene un aspecto muy similar a la tortuga mediterráneas (Testudo hermani) que también está presente en Rumanía. De esta especie la tortuga mora se puede diferenciar porque presenta el plastrón supracaudal (placa sobre la cola) dividido en dos placas mientras que la tortuga mora sólo presenta una placa. No obstante, hay ejemplares de la tortuga mediterránea que también pueden no presentar esta división. La diferencia más clara entre estas dos especies es que la mediterránea tiene una funda córnea en el ápice de la cola que está ausente en la tortuga mora. Sin embargo, este carácter no lo observamos para no perturbar a los ejemplares silvestres de las fotografías, pero el guía local (excursión SEO/BirdLife), un naturalista rumano muy bien formado (Laurentiu Petrencu), indicó que con toda seguridad todos estos ejemplares pertenecían a la especie Testudo graeca, por lo que he asumido que así es.





El cortejo comienza con la persecución del macho a la hembra a la que da mordiscos en la parte trasera y golpea el espaldar con la parte delantera de su caparazón; ahora bien durante el impacto retrae la cabeza. Seguidamente se sube sobre el caparazón de la hembra saca el pene que está contenido dentro de la cola, copula y, en ese momento, emite un sonido que es el único que hacen estos animales. Para facilitar el acople de los caparazones del macho y la hembra durante la copulación, el macho presenta el plastrón abdominal cóncavo.







Saludos flamencos,

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