Tejedor común (Ploceus cucullatus): El macho tiene que demostrar ser un hábil constructor de nidos entretejidos para poder seducir a la hembra.


Especie: Tejedor común (Esp.), village weaver (Eng.), Ploceus cucullatus.
Filum: Chordata. Clase: Aves.
Orden: Passeriformes. Familia: Ploceidae.
Grupo: Aves, paseriformes, tejedores.
Situación: 17 de julio de 2016 en un canal de drenaje al estuario del Río Gambia, próximo a la Reserva Natural Abuko, Gambia. Del viaja SEO/BirdLife: Gambia, de la costa a Janjanbureh (16-27 de julio de 2016). Guías: Manu Santa-Cruz (SEO/BirdLife) y Pa Musa Jatta (Turaco Birding).

La época de reproducción del tejedor común varía según las zonas dentro de su área distribución en el África subsahariana. En Gambia se reproduce entre mayo y noviembre, así que allí estuvimos cuando se encuentra en plena faena reproductiva.

El macho tiene un comportamiento poligínico, apareándose con hasta 5 hembras al mismo tiempo y hasta siete durante una misma temporada reproductiva. La hembra también puede cambiar de compañero en esa misma temporada. No obstante, los papeles de cada uno están bien definidos y diferenciados: El macho construye el nido, o más bien los nidos porque en una temporada puede llegar a montar unos 20; y la hembra incuba los huevos y se ocupa de los pollos hasta que estos se independizan.


El tejedor común forma colonias reproductivas en los árboles en los que construyen un gran número de nidos que cuelgan de las ramas. En un mismo árbol se han contabilizado de 200 a 1000 nidos. Los nidos los construyen los machos entretejiendo, por lo general, briznas de hierva de entre 30 y 60 cm de longitud que recolectan de los pastos. Los nidos constan de una cámara esférica con un corto pasillo y una entrada en la parte inferior. Son capaces de hacer nudos ayudados por su pico y sus patas.

Cuando las hembras se aproximan a la colonia, los machos cuelgan por debajo de las entradas de los nidos batiendo las alas mientras realizan llamadas de invitación al nido. La hembra, si en principio acepta al macho, se acerca al nido y entra para examinar los materiales y su construcción, y, para ello, los picotea y tira de ellos durante unos minutos para comprobar la solidez. Mientras realiza esta inspección, el macho canta para ella desde un lugar cercano. Durante la inspección la hembra puede decidir que el nido no cumple los requisitos y se marcha a inspeccionar otro. Si un nido es rechazado por varias hembras, el macho suele destruirlo y empezar uno nuevo, y esta es la razón, junto con aparearse con varias hembras, por la que un solo macho puede llegar a construir más de 20 nidos en una temporada.


Este comportamiento debe estar relacionado con un mecanismo de selección de la especie, pues sólo los más aptos en la construcción de nidos lograrán aparearse, de manera que irá perdurando la estirpe de los mejores tejedores. Y esto es posible que sea así porque un buen nido, por diversas circunstancias, sea una garantía del éxito reproductivo de la especie; de hecho el tejedor común es una de las especies más abundantes del África subsahariana.

La hembra, una vez que ha seleccionado a un buen constructor y le ha permitido aparearse, suele poner 2 o 3 huevos, que incuba ella sola durante unos 12 días. También los cuidados y la alimentación de los pollos están a cargo de la madre, aunque en alguna ocasión parece que colabora el padre; presumiblemente, porque no está intentando seducir a otra hembra. Tras unos 17-21 días los pollos abandonan el nido y se procuran su alimento.













Saludos flamencos,

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